Baraka es un documental meramente cualitativo porque hay descripciones detalladas, en este caso visuales; de situaciones, eventos, personas, interacciones, conductas observadas y sus manifestaciones. Además la investigación cualitativa se fundamenta en una perspectiva interpretativa centrada en el entendimiento del significado de las acciones de los seres vivos.
El objetivo del documental expresar sin palabras (bajo el concepto de: "una imagen habla más que mil palabras") las similitudes de la convivencia, costumbres, religiones alrededor del mundo, así como la relación del ser humano con la naturaleza y con el mismo ser humano.
La hipótesis seria que todos los seres humanos tenemos las mismas necesidades e inquietudes, sin importar el color, la raza, el idioma, las costumbres y tradiciones o la religión que practiquemos.
Todos tenemos la necesidad de buscar un propósito, una respuesta existencial a nuestras vidas y la religión llega a llenar un espacio muy grande dentro de nosotros, esta es la razón por la que las personas toman la religión como única y verdadera, porque si no fuera así se sentirían perdidos o confundidos. Además los seres humanos buscamos la aceptación constantemente, tanto a nivel social como a nivel religioso, debemos sentir que no somos solo un objeto más dentro del cosmos; buscamos sentirnos únicos, amados. Esto es exactamente lo que hace a las diferentes religiones tan importantes, por el hecho de darnos un propósito y la esperanza una vida eterna y perfecta, algo mas allá del infierno terrenal en el que hemos llegado a convertir la tierra nosotros mismos.
Pero al ser la religión o la creencia en un dios tan abstracta, hemos ido desarrollando diferentes ritos, escritura, teorías, canticos, arte, vestimenta, esculturas, templos… todo con el objeto de hacer a Dios más real, tangible; para lograr entenderlo y sentirlo más cerca nuestro.
En la naturaleza todo fluye, cada ser tiene un espacio en el universo y asume el papel con el que nació, a diferencia de los seres humanos, que tenemos la capacidad de pensar y razonar (elegir entre el bien y el mal) y como no logramos responder las preguntas que nos hacemos, tampoco logramos fluir con el resto del cosmos, como debería ser y somos infelices, nos sentimos tan confundidos y perdidos que no logramos cuidar los recursos e incluso cuidarnos los unos a los otros, lo que desencadena guerras, injusticia, muerte, dolor y sufrimiento.
Además al vivir tan ascinados, los seres humanos hemos perdido el vinculo de afecto y respeto hacia la naturaleza, ya no nos sentimos parte de ella, como un árbol o un rio. Nos sentimos ajenos a todo lo que no sea concreto, relojes o dinero. Porque nos hemos convertido en el medio más eficaz de producción, nos hemos convertido en maquinas, donde el único propósito de nuestras vidas es el de producir dinero.
Otro punto que toca la película es sobre el irrespeto, pareciera que este antivalor viniera adherido a todos los seres humanos alrededor del mundo, el irrespeto a la naturaleza, a los animales, a las creencias e inclusive a nosotros mismos. El manejo de los recursos no importa, no importan los niños o los ancianos. Y la pobreza extrema es una realidad en las vidas de miles de millones de personas mientras que otros despilfarran el dinero en caprichos estúpidos.
La película nos hace un llamado a parar y volver a nuestras raíces, entender la naturaleza y volver a fluir en el cosmos, volver al sentido básico de las religiones: el amor, respeto y felicidad en lugar de luchar por las diferentes ideologías de un mismo dios, el de todos los seres humanos, el que hace que todos sintamos que hay una vida eterna.
Porque el único infierno es el que nosotros mismos creemos en el planeta tierra. Y la pobreza mas extrema es la del alma.
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